En memoria de mi sobrina Carolyn Astrid Miranda Palomeque!!
Este pasado 17 de marzo, se cumplieron 2 años del fallecimiento de la princesita Carito, la primera hija, nieta y sobrina en nuestra familia, muchos de nosotros seguimos de luto por su partida, muy temprana y dolorosa, con sus apenas 18 años tenía toda una vida por vivir. Como familiares han sido tiempos duros y difíciles por su ausencia, aunque otros intentan ver a la muerte desde otros puntos de vista, imagino para aliviar el pesar.

DE LUTO!!
Del latín Luctus que significa dolor o aflicción, utilizado en casos de defunción, al sentirse de luto, de lamentación y consecuentemente nos lleva a llorar por la muerte de alguien querido. En mi caso particular, en señal de luto, en estos 2 años he conservado la última fotografía de nosotros juntos en mi celular, con ello he pretendido verla cada vez que utilizo dicho dispositivo tecnológico que, aunque reduce considerablemente la interacción física con nuestro entorno, nos pueda llevar a rememorar eventos vivimos junto a esos queridos que nos hacen falta, pero aquí la pregunta, ¿qué tan sano resulta esto para nuestro diario vivir? Imagino que las respuestas pueden variar dependiente del sicólogo o experto en el tema, además de como concibamos la muerte.

LA MUERTE!!
En México prehispánica, la vida y la muerte están conectadas en la concepción de la misma existencia, es decir que existe una relación directa entre ambas, no hay la una sin la otra. Por ejemplo, los mayas rendían culto al dios de la muerte, concibiéndola dualmente como parte de la vida y del ciclo de la naturaleza.
En Sudamérica, específicamente en las culturas andinas que comprendieron el famoso Tahuantinsuyo, la muerte representaba un viaje de una vida a otra vida. Los Incas inclusive creían que después de la muerte quienes habían sido buenos en la tierra se irían a vivir con el Dios Sol y disfrutarían de comida y bebida perpetua. Algo que, en esencia no difiere con lo impuesto por el cristianismo católico en la conquista, ya que como sabemos, en base a la educación católica que recibimos, existen el cielo y el infierno, más que bien representados en la Iglesia de la Compañía de Jesús (Quito, Ecuador), en sus cuadros del Juicio Final y el Infierno del siglo XIX. Lastimosamente, una educación introducida a través del miedo, un miedo al fuego eterno si eres perezoso, borracho, vengativo, mentiroso, usurero, etc., es decir, la acción cooperadora del ser humano para ir al cielo o al infierno después de la muerte, mediante las decisiones personales y el uso de los instrumentos que la iglesia pone a disposición de los fieles católicos.
En contraposición con la religión católica, en el cristianismo protestante solo la Fe y la gracia son indispensables para conseguir la salvación del fuego eterno del infierno; la sola fides, la sola gracia de Martin Lutero, base y punto de partida de todo el protestantismo, como confesión religiosa dicta que todo cristiano se salva solo por la fe y no por las obras, justificación necesaria para ganar la salvación como una acción declarativa.
CONCLUSIÓN
La muerte de mi sobrina fue, es y será algo triste en nuestra familia, una perdida insuperable y irreemplazable pero si algo tengo extremadamente claro es que nuestra carito fue una hermosa princesita, excelente persona y ser humano, buena hija y hermana mayor, una muy linda y tierna nieta, una sobrina preocupada de su tío y sus diabluras, la prima protectora con mis hijos, entre muchas otras cosas más, como popular por su gran belleza física y humana, una posible futura «influencer» por el elevado número de seguidores en redes sociales, un objetivo que le llevaría a ser más exitosa en el mundo del periodismo como era su sueño.

Personalmente, estoy seguro que, por todas sus características humanas, hoy por hoy, Carito está viviendo una nueva etapa en el ciclo de la naturaleza como lo pensaban los mayas, junto al Dios Sol y disfrutando de las maravillas del otro mundo como lo idealizaron nuestros indígenas andinos, y por supuesto, en una paz eterna junto a Jesús por Fe como fue su creencia.
FUENTES
- La diferencia entre el desamparo y el consuelo: una reflexión sobre la muerte en el protestantismo y el catolicismo. Soledad Gómez Navarro (Universidad de Cordoba).
- El morir cristiano. Alfonso Llano Escobar, S.J.
- Representaciones de la muerte en las culturas prehispánicas. María del Carmen Rodríguez.
- Culto a los muertes de incas era festivo. Larepublica.pe
